November 25, 2004

"Bush is the biggest liar in the world"

That's what 1998's Nobel literature laureate José Saramago said in Colombia on Monday.

The Portuguese writer added that when the President manifests some interest for Latin America, as he recently did, the continent should "shiver." This could apply as well to Africa added the author of a recent "Essay on lucidity" that he just presented in Bogotá.

La Tercera (Chile) - Saramago advierte que mirada de Bush sobre América Latina hace "temblar" al cono sur

Posted by Francis Pisani at 9:35 AM

November 24, 2004

American Anti-Americanism

The British writer Timothy Garton Ash notes is "seriously worried by anti-Americanism in America". Traveling for two weeks after the election he has heard quite violent reactions from frustrated democrats who want to emigrate to Canada or apologize publicly to the world.

There might not be many new elements in this article for an American public, but it is significant information in Europe where people tend (only "tend") to think that if Bush was democratically elected, it means that "Americans" are behind him. To them Garton Ash writes:

"Overstated though the dichotomy is between red and blue America, it does mean that no one who is at all well informed can believe that America is Bush and Bush is America. If the west is divided, the dividing line runs slap-bang through the middle of America."

Another cause for concern is the looming battle " preserve the strict separation of church and state that the founding fathers intended." About which Garton Ash writes:

"Hands need to be joined across the sea in an old cause: the defence of the Enlightenment. We are all blue Americans now."

It might be of interest to note that this column first published in The Guardian (U.K.) on November 18th then appeared in El País (Spain) on November 21st and then in La Tribuna Hispana, a Latino site in the U.S. on the 23rd. For those who are really serious about it, there are some differences in the stories. They might be revealing.

La Tribuna Hispana (U.S.) – El 'blues' de Estados Unidos

The Guardian (U.K.) – American blues

Posted by Francis Pisani at 8:40 AM

Blair copies Bush

One party accuses another of using terror's threats to gain electoral advantage.

No, this is not the G.O.P., and we are not back in the U.S. presidential campaign. The accusation is the Tories answer to the Queen's speach in which she just laid out Tony Blair's program from the coming months. Most of it is focused on security (with a promise to improve public services.)

It is not the U.S. but it is getting very close to being a campaign. Most observers expect elections to be held in the Spring of 2005.

Most important for us, this is one more example of the impact Bush's victory is having on other countries. It can be quite paradoxical. Blair is Bush's best ally, but, notes the Guardian's Newsblog, "each time he appears with the US president, his popularity ratings fall."

El País (Spain) - Blair apuesta por la seguridad ciudadana como bandera electoral

Posted by Francis Pisani at 6:54 AM

November 20, 2004

The U.S.: a new "country-world"

The United States is not a western country any more. It is a "country-world," a country in which the whole planet is present, in which people and values from all over the globe are creating a new civilization.

This leads to a new cultural order. Indians will replace Jews at the head of the hierarchy. Chinese will be the new bourgeoisie and displace WASPS while Latinos will substitute Irish Catholics.

The relationships with Europe will be modified. England will lose it's privileged status while Spain will work as a bridge thanks to Hispanidad.

Such is the main thesis of Alain Minc, a French banker and intellectual with a social-democrat bend. In a recent book on the coming world (Ce monde qui vient) he invites the Europeans to think of the United States in a different manner. And get used to it.

According to Minc, Bush is just a blimp in this evolution. The U.S. will keep it's leading role thanks to technology and innovation. The growing gap with Europe will be nowhere as marked as on the place of the sacred in society (death penalty, abortion, stem cell research etc.)

Trends.be - L'Amérique n'est plus un pays occidental

Posted by Francis Pisani at 7:45 AM

November 9, 2004

And now what?

Felipe Gonzalez, ex Spanish Prime Minister (Socialist), wonders what the future will be like for those who are "Outside". A critic of Bush he writes in this opinion piece that he is unable to see how different a Kerry presidency might have been.

Now that the result is in, Gonzalez invites those who stand "outside" to go further than being diplomatically correct. A wait and see position is wrong and dangerous. It is a mistake that prevents taking the initiative. This applies to Europe, Russia, China, countries in the Middle East and what he calls IberoAmerica.

THe ex Prime Minister is convinced that confronted with a catastrophic situation in Irak, Bush will have to change. Those who will have defined a clear vision of what they want will be in a better position.

El País (Spain) - Y ahora?

TRIBUNA: FELIPE GONZÁLEZ





¿Y ahora?




Felipe González es ex presidente del Gobierno español.

EL PAÍS - Opinión - 05-11-2004

Despejada la incógnita electoral en Estados Unidos, más allá de las evaluaciones sobre lo que pudo ser y sobre lo que es, mucha gente se pregunta sobre lo que va a pasar a partir de este segundo mandato de una Administración de Bush más legitimada y fuerte que la primera.

Es una cuestión que afecta a los de fuera -sean éstos iberoamericanos, europeos, árabes, asiáticos, rusos, etcétera- y a los de dentro, la propia sociedad americana, polarizada como en pocas ocasiones en la historia. El orden en que pongo a los afectados -de fuera y de dentro- no es caprichoso. Por respeto democrático, aceptamos la libre decisión del pueblo norteamericano, como debería ser el caso en relación a otros países. Por respeto a la autonomía de los demás, de los que no tienen derecho a decidir quién va a ser el presidente de la primera potencia del mundo, es lógico plantearse las consecuencias de la decisión de los ciudadanos americanos.

No he seguido con pasión la evolución de la campaña, menos aún con tentaciones de interferir -valen poco o nada-, entre otras cosas porque no he logrado ver las diferencias que pudieran marcar la distancia en lo que afecta a los de fuera. Es decir, no sólo no me ha gustado lo que ha hecho el presidente Bush en los asuntos que conciernen al orden internacional, a la paz o la guerra, sino que lo he criticado públicamente y en foros estadounidenses. Pero no he logrado saber qué efectos produciría la alternativa Kerry en los temas de fondo que he criticado a Bush.

Ahora esta incertidumbre relativa de los últimos meses está despejada. Pero la estrategia de la Administración de Bush, en este segundo y definitivo periodo, no está predeterminada, ni siquiera por la primera. Por tanto, la pregunta sigue vigente y la respuesta, pendiente.

Pero, antes de analizar los escenarios posibles de esta estrategia, merecería la pena considerar si los de fuera que se plantean esta pregunta creen que tienen algo que hacer -además de esperar la respuesta- por su propia cuenta, en el uso de su derecho y de su deber de definir su propia estrategia en función de los intereses y valores que representan.

¿Qué queremos hacer los europeos como tales en las relaciones con Oriente Próximo o con Oriente Medio? ¿Cómo orientamos nuestra relación con Rusia y las ex repúblicas de la extinta URSS? ¿Qué atención prestamos a China, la India...? ¿Cómo actuamos en Iberoamérica?

Lo mismo cabría preguntarse de la óptica de la Liga Árabe, o de Rusia o de otros, para llegar a la conclusión preliminar que de sólo China parece tener un diseño claro de lo que quiere y, además, lo ejecuta con autonomía.

Es decir, más allá de declaraciones políticamente convenientes, oídas con profusión aquí y allá, lo que subyace es una actitud de espera, de expectativa de nuevos escenarios decididos por la segunda Administración republicana. Y es esto lo que me preocupa, lo que siento como un error que limita la capacidad de iniciativa, que mantiene el clima de división de fondo (más que de forma), que certifica la escasa o nula autonomía de los interlocutores de Estados Unidos en el tablero mundial.

Me interpretaría mal quien entendiera que no atribuyo una importancia capital a lo que vaya a ser la estrategia de los Estados Unidos a partir de ahora. Sería banal hacerlo. Lo que me preocupa es la definición de las políticas europeas como puramente reactivas, antes incluso de valorar el sentido de esas políticas. El hecho de que lo podamos afirmar de otros espacios políticos como los mencionados no quita importancia a la carencia de definición estratégica europea. El unilateralismo se refuerza si otros conjuntos relevantes para el orden mundial, como la Unión Europea, no son claramente identificables con sus políticas propias.

Como el propósito inicial de esta reflexión de urgencia era aproximarse a los escenarios posibles en la acción de la segunda Administración de Bush, me resitúo en ellos, refiriéndolos a un tema nuclear por sus implicaciones en la guerra o la paz, en la lucha contra el terrorismo internacional y en sus consecuencias energéticas. Me refiero, claro está, a qué va a ocurrir en Oriente Medio -Irak y su entorno- y cómo se va a enfocar el epicentro de la inestabilidad -el conflicto israelo-palestino-.

Imaginemos, siguiendo la lógica electoral, que habría una estrategia basada en más de lo mismo, como primera hipótesis. Bush más fuerte, más legitimado electoralmente y sin tener en cuenta la fractura interna y externa provocada por su política. Las consecuencias en términos de inestabilidad regional, amenaza terrorista internacional, problemas energéticos y demás serían, casi con toda seguridad, más de lo mismo. Una dinámica que exige aumentar considerablemente la presencia en Irak, presionar más, indirecta o directamente, a los países del entorno considerados amenazas y apoyar más la orientación política del Gobierno israelí. Un previsible callejón sin salida que empeorará la ya dramática situación que vivimos.

Pero también podemos imaginar, y espero que ocurra, que este segundo mandato va a corregir los excesos de unilateralismo, replantear la estrategia de lucha contra el terrorismo internacional y contra la proliferación de armas de destrucción masiva, recuperar una senda de salida para el conflicto israelo-palestino, y mirar a fondo la crisis energética y sus razones.

Este cambio de actitud no se deriva de un análisis simplista de los resultados del 2 de noviembre, pero sí de la contemplación serena de otros factores.

A nivel interno, la superación o el empeoramiento de la fractura en la sociedad americana dependen de un buen manejo de estos elementos. Para gobernar, que no es idéntico a ganar unas elecciones, si se pretende basar la acción de gobierno en el temor a la inseguridad, ha de mantenerse ese clima y ha de afectar a una mayoría social más amplia que la que ofrece el resultado electoral. Esto no va a ocurrir y puede que lo contrario sea más evidente. Es decir, que un mandato renovado que mantenga y aumente el perfil del anterior acelere la fractura y la aumente.

En el exterior, para superar la situación creada, es imprescindible contar con más gentes, recomponer alianzas menospreciadas, recuperar un papel diferente de Naciones Unidas (el que le corresponde) e implicar en la salida al terrible conflicto regional, a los países de la Liga Árabe, de la Conferencia Islámica, a la Unión Europea -como tal-, a Rusia, China y otros.

No contemplo un cambio de estrategia basado en juicios de valor sobre lo que defiende cada uno, desde su óptica particular, sino en el análisis de los errores de la estrategia emprendida y la necesidad de su corrección

para conseguir los objetivos que se proclaman frente a las amenazas. Lo demás son discusiones sin salida, porque algunos dirán que el triunfo de Bush perjudica al terrorismo internacional, mientras otros afirmarán que ese triunfo es lo que más conviene a los terroristas. Por poner un solo ejemplo, que podríamos hacer extensivo a otros ya citados, con el mismo resultado.

La única verdad es que Estados Unidos necesita una salida para el terrible problema iraquí, con todas sus implicaciones regionales e internacionales, y el camino por el que se va no conduce a esa salida. Lo grave es que los demás también la necesitan.

Estas consideraciones, internas y externas, junto a otras que no caben en este espacio, me llevan a pensar que la hipótesis del cambio de estrategia es más probable que sea la de más de lo mismo, que defienden con ardor, en Estados Unidos y fuera, la cohorte de los aguerridos neocon que nos han metido en este desastre.

Posted by Francis Pisani at 12:51 PM

Better...

A small and non scientific poll taken on El País Web site shows that among 12,091 participants, 54% think that the second Bush presidency will be better than the first one. 22% think that it will be the same and 24% that it will be worse. I said..."non scientific."

El País (Spain)(not accessible to non suscribers)

Posted by Francis Pisani at 12:46 PM

A different world

Bush's victory is bad news for Europe writes Le Monde's publisher, the very same person who, the day after 9/11 wrote "We are all Americans."

Europe hoped for a more multilateral approach to the world problems, but will have to live with continuity. It is an illusion to think that George Bush will change. He is a man of certitudes and he is convinced that his institutions are good and might be inspired by God, writes Jean-Marie Colombani.

This is not a reason to complain about the Hyperpower. It is perceived as such only because Europe does not or cannot make itself be heard. And adopting antiamericanism as a policy would certainly be a mistake.

The US are a different world, made of archaisms and an incredible dynamism. The XXIst century will not be built on the European model, it will merge economic freedom and moral surveillance, writes Le Monde's publisher.

Bush's reelection might have positive effects if it is received as an electrochoc.


Le Monde (France) - Un monde à part

L'éditorial de Jean-Marie Colombani
Un monde à part
LE MONDE | 04.11.04
C'est peu de dire que la réélection de George Bush est une mauvaise nouvelle. Pour l'Europe comme, sans doute, pour le reste du monde. Si l'une et l'autre avaient été amenés à se prononcer, ils auraient plé-biscité John Kerry, au nom d'une Amérique ouverte et "multilatérale"; traditionnelle, en quelque sorte ; en tout cas à nos yeux.

Mais passés la déception et le moment d'incrédulité - comment peut-on, après tout, expliquer cette victoire d'un homme qui a pêle-mêle entraîné son pays dans une guerre déclenchée au nom d'un mensonge (les armes de destruction massive), suivie d'une après-guerre chaotique, au moyen de la création d'un déficit abyssal, détruisant au passage un million d'emplois, etc. ? -, passé également le constat que ce pays est encore dans un état de vengeance après le choc du 11-Septembre, d'autant plus présent qu'il a été ravivé par Ben Laden lui-même au seuil du scrutin, nous, les Européens, sommes triplement sollicités. Nous ne pouvons, en effet, plus nous permettre ni illusions, ni excuses, ni échappatoire.

L'illusion serait de croire que Bush II pourrait, réalisme oblige, ressembler à la promesse d'une présidence Kerry. Certes, empêtré en Irak, on imagine mal George Bush se lancer dans une nouvelle aventure militaire. On l'a même entendu, à peine réélu, promettre que les militaires américains rentreraient d'Irak mission accomplie. Mais les quatre années écoulées à la Maison Blanche ne laissent pas présager un éventuel recentrage de sa part. Homme de certitudes, inapte au doute comme à l'autocritique, convaincu que ses intuitions sont les bonnes, et qu'elles peuvent lui être inspirées par Dieu, George W. n'a donné aucun signe de vouloir changer ou s'amender.

Tout laisse penser, en revanche, qu'il sera tenté de voir dans son succès à un scrutin qui avait pris l'allure d'un référendum sur sa personne une légitimation de la manière dont il mène sa guerre contre le terrorisme.

On voit donc mal comment son large succès populaire, tout comme celui que les républicains ont, grâce à lui, remporté au Congrès, ne le renforcerait pas dans quelques-unes de ses idées-forces : la bataille contre le Mal - le terrorisme - requiert des remèdes simples ; elle rend caduc le rôle des alliances traditionnelles ; elle autorise à malmener l'architecture internationale ; elle exonère les Etats-Unis du droit commun des nations ; elle sollicite plus que de raison des amis aussi peu recommandables que Vladimir Poutine ; elle permet d'être moins attentif, à l'intérieur comme à l'extérieur, au respect des droits de l'homme ; elle suppose enfin, et surtout, de privilégier la force sur le containment ("endiguement"), le militaire sur le politique.

L'horizon international est, d'une certaine façon, plus clair, même s'il est chargé d'épais nuages. L'Europe sait à quoi s'en tenir avec un homme qui a plus tendance à la mépriser qu'à la craindre, et qui en tout cas continuera à chercher à la diviser.

Les Européens n'ont donc pas d'excuses. Ils gagneraient à cesser de geindre dès qu'il s'agit des faits et gestes de "l'hyperpuissance" américaine ; ils devraient aussi se garder - tentation désormais aveuglante - de faire de l'antiaméricanisme leur idéologie. Car l'hyperpuissance n'est perçue comme telle qu'en écho à l'impuissance de l'Europe. L'unilatéralisme américain n'a libre cours que parce que l'allié européen ne sait ou ne veut pas se faire entendre. Nombre de crises - à commencer par celle du Proche-Orient - ne trouveront de solution durable que par un consensus et par une action commune américano-européenne.

Mais il ne peut y avoir de partenariat entre entités si inégales. Non que l'Europe ait à se doter d'un budget de défense aussi gargantuesque que celui dont bénéficie le Pentagone. Mais, tant qu'il faudra aux Européens l'appui militaire américain pour intimider une puissance aussi médiocre que le fut la Serbie de Milosevic, tant qu'ils considéreront la moindre augmentation du budget militaire comme une régression sociale, rien ne changera.

Pour être crédibles lorsqu'on veut, à bon droit, comme le proclamait Dominique de Villepin à la tribune des Nations unies, réglementer l'usage de la force, il faut pouvoir en disposer.

Enfin, nous n'avons plus d'échappatoire, car nous ne pouvons plus croire à des retrouvailles transatlantiques, faites de consultations et d'appréciations partagées entre gens d'un même univers. Même si l'Amérique des frontières - celles du Nord-Est et de l'Ouest - a montré par son vote démocrate sa proximité avec le Vieux Continent, le c?ur de l'Amérique - celle qui, du nord au sud, occupe tout l'espace central -, ce c?ur de l'Amérique de Bush est bel et bien un monde à part.

De ce point de vue, le vote du 2 novembre n'est pas principalement le résultat d'une surexploitation par les républicains des attentats du 11 septembre 2001. "Le vote de la peur est déjà là", confiait avant la campagne électorale celui que George Bush a désigné comme son stratège, Karl Rove ; pour expliquer qu'il ferait campagne sur les "valeurs".

Ce vote, donc, traduit et confirme une dérive plus profonde de l'Amérique, un éloignement grandissant de l'Europe. Quand celle-ci organise en son sein des abandons de souveraineté, celle-là se dote d'une doctrine stratégique de l'hégémonie, visant à empêcher l'émergence de tout concurrent militaire. Quand les Européens soulignent l'urgence, au Proche-Orient ou dans le Caucase, d'un traitement singulier des conflits qui déstabilisent le monde, les Américains déclarent "la guerre" à un ennemi indéfini, le terrorisme, comme une nouvelle catégorie du Mal. Quand les Européens rechignent, à raison, à se prévaloir dans leur Constitution de leurs origines judéo-chrétiennes, les Américains placent la religion au c?ur de leur débat politique.

Mais ce monde à part tire sa force d'un incroyable dynamisme, dont le principal ressort est cette phénoménale capacité à intégrer des vagues successives d'immigrés, principalement d'origine hispanique et asiatique (Chine et Inde mêlées). Depuis les années Reagan, l'Amérique se nourrit d'un flux ininterrompu d'immigrés, dont près de 600 000 sont naturalisés chaque année. Quand l'Europe, qui vieillit, ne songe qu'à fermer ses frontières, incapable de se doter d'une politique commune d'immigration.

Ce monde à part est à la fois archaïque, avec une survivance d'industries qui fonctionnent à l'ancienne (dans la sidérurgie ou dans l'automobile) et sur lesquelles Kerry s'est trop exclusivement appuyé, et très en avance, avec un secteur high-tech dominant, une recherche-développement et des universités au-dessus de tous les autres pays, un secteur financier au service de la nouvelle croissance. Ce modèle fonctionne à crédit : c'est le reste du monde - notamment la Chine, le Japon et l'Europe - qui donne aux Etats-Unis les moyens d'être "à part". Et bientôt d'utiliser le dollar contre l'euro. Mais où donc sont passés les leaders européens, s'il en existe encore ? Et, à cette aune-là, qui pourrait comprendre en Europe un "non" français à ce minimum vital qu'est la Constitution européenne ?

La réélection de George Bush achève de nous convaincre que le début du XXIe siècle est bien différent de celui dont nous avions pu rêver après le 9 novembre 1989 et la chute du Mur. Le monde ne se construit pas sur le modèle européen. Il peut en surgir un autre qui mêlera liberté économique et surveillance morale. Pour qu'il ne soit pas un jour le nôtre, qu'au moins le vote américain nous soit un électrochoc.

? ARTICLE PARU DANS L'EDITION DU 05.11.04

Posted by Francis Pisani at 12:27 PM

November 8, 2004

Can George Bush 44th be a unifier?

This editorial of The Economist, the authoritative British weekly magazine, is representative of the "pragmatic" reaction of the conservative establishment not only in Britain but also in other European countries. Let's hope that in his second mandate George W.Bush will "reach out" to his European partners (and to segments of the democratic voters in the US), and let's give him some suggestions on how to overcome the isolation of the US. This may sound like wishful thinking. Yet, The Economist and other moderate Europeans probably find this reaction more constructive than just complaining about the "stupidity" of American voters.

Now, unite us
Nov 4th 2004
From The Economist print edition

George Bush's historic victory should be taken more as an opportunity than a vindication

In the end, America's presidential election closed with a familiar-sounding result that prompted a weary and anxious groan: a cliff-hanger, with George Bush winning after a technical wrangle in a heavily contested state. But that is misleading. Do not underestimate the scope of the Republicans' victory—or its importance for both America and the world.
In one way, the victory was a narrow one. The president carried Ohio by just 136,000 votes (or around 2% of the votes cast there). John Kerry reluctantly conceded defeat only when he calculated that there were not enough uncounted ballots to provide him with the votes he needed. That retreat looks a wise decision for America's sake—particularly seeing that this time Mr Bush won the national popular vote by 3.5m.
As that figure implies, it was a stunning result for Mr Bush—and not just because exit polls had indicated that Mr Kerry would win. The president won a clear majority of the vote (the first time anyone has done that since his own father in 1988, albeit thanks to the lack of any serious third-party candidate). The huge turnout that Democrats had yearned for ended up proving instead the power of conservative America.
Mr Bush also has a much firmer base in Congress. The Republicans added at least four more seats to their comfortable majority in the House of Representatives. Crucially, they made a net gain of four Senate seats, giving them in effect a 55-45 advantage in the upper chamber. Add in the occasional support of some conservative Democrats, and Mr Bush is close to the 60 votes necessary to survive a delaying filibuster procedure—a huge achievement and advantage.

Second term, second chance
So the “accidental president”, who reached the White House last time only with the help of those dimpled chads and the Supreme Court, has a real electoral mandate at last. He deserves congratulations for winning such a vote even in the face of a costly war and a patchy economy. The question is what he will do with his victory; and also how the rest of the world, which had been praying for a Kerry victory over the uncomfortably muscular Texan, will react.
After all, Mr Bush has in a sense been here before. In the months after September 11th, he had the support of 90% of a broadly united country (not just 51% of a bitterly polarised one). America also had the backing of most of the world. That was before the war in Iraq; before Abu Ghraib, Guantánamo Bay and Fallujah became household names; before the compassionate conservative lurched to the right on stem-cell research and gay marriage; before the budget deficit lurched out of control. Mr Bush's supporters will argue that he is hardly responsible for all these things. But arguing over who did what in the past is beside the point. The question is how to do things better in the future.
Mr Bush would do well to focus now on pragmatism over ideology. His aim must be not only his own place in history, but also America's: both will require more sensitivity and unity, and less shock and awe than in his first term. At home, one early test of his willingness to reunite his country will be whether he will appoint any Democrats to his new cabinet. Another awkwardness could well be the Supreme Court. The chief justice, William Rehnquist, is gravely ill. If Mr Bush allows the Christian right a veto over his appointments, he will re-ignite America's culture wars.
And Mr Bush will need all the friends he can get to tackle America's fiscal problems. During his first term, the president went on a spending splurge. That must now come to an end—not least because both the president and Congress must face up to the financial challenge posed by the retiring baby-boom generation. Here Mr Bush has the right instincts: he has talked, albeit vaguely, about creating an “ownership society” by partly privatising the Social Security (pensions) system and setting up health-care accounts. He should also combine conservative ideals with pragmatism by pushing tax reform.

The world on his shoulders
It is abroad, though, that Mr Bush has most to do; as Richard Haass, his own former foreign policy adviser, spells out (see article), the president's in-tray bulges with problems from Iran to Sudan, from North Korea to Israel. Once again, his cabinet appointments should provide an early clue. The manifest troubles in Iraq provide an excellent pretext for change. Getting rid of Donald Rumsfeld, who should have resigned after the Abu Ghraib debacle, would be a welcome start.
On the campaign trail, Mr Bush courageously stuck to his commitment to see through the task in Iraq and not to give up on his quest to spread democracy throughout the Middle East. But he needs to back up these words with action. In the short term, Iraq surely needs more American troops, not fewer. America will remain an imperfect salesman for western values as long as the public face of American justice is Guantánamo Bay, and as long as it is perceived to take a one-sided approach to the Israel-Palestine conflict. As a second-term president, Mr Bush can hold Ariel Sharon to his commitment to help create a Palestinian state and do more to rally Arab support for a renewal of the peace process.
Mr Bush stands a chance of success only if allies help, and only if he reaches out to allies. He can and should show his multilateral side by pushing hard for a deal in the World Trade Organisation. Europe's leaders, too, need to face up to reality, however. Mr Bush may not exactly be their pain au chocolat; but their interests are basically the same as his. Rather than concentrating on past quarrels, the Europeans can gain from working with America to achieve their joint objectives. Those lie, above all, in a peaceful Iraq, a de-nuclearised Middle East and a viable, non-violent Palestinian state. It is time to start talking again about how to achieve those things, together.
In his first term, Mr Bush's instincts were generally right; his execution let him down. His boldness has won a momentous electoral victory. The job of making his second term more successful than his first requires a new tone and new tactics—but also broad support at home and around the world.

Posted by Federico Rampini at 11:12 AM

November 3, 2004

European heads of States have something to talk about

European heads of States will gather in Bruxells on November 4th. They will discuss the issues raised by the ratification of the new Constitution, and strategies they should implement to remain in the economic and technological competition in front of the U.S. and the emergent Asian powers. They will have lunch with Iraki Prime Minister Iyad Allaoui.

The most important topic, though, is not on the agenda, reminds Le Monde. Governments have been very careful not to take side clearly during the U.S. campaign, but they cannot ignore that a significant majority of Europeans favored Kerry, and that Bush won.

It seems, according to this French daily, that the wounds created by the divisions because of the war in Irak have significantly healed, and that European heads of Sate feel the need to define common strategies.

Bush's victory might test that very soon.

Le Monde - L'issue du scrutin va peser sur les discussions du sommet européen de Bruxelles

L'issue du scrutin va peser sur les discussions du sommet européen de Bruxelles
LE MONDE | 03.11.04 | 14h47
Même s'il ne figure officiellement dans aucun ordre du jour, le résultat des élections américaines pèsera sur le sommet des chefs d'Etat et de gouvernement de l'Union européenne, qui s'ouvre jeudi 4 novembre à Bruxelles et s'achèvera par un déjeuner avec le premier ministre irakien, Iyad Allaoui. Les gouvernements se sont bien gardés dans les 25 capitales de l'Union de faire l'étalage de leurs préférences avant le scrutin, mais la place que lui ont consacrée ces dernières semaines l'ensemble des médias européens témoigne de l'attente que le choc Bush-Kerry a suscité.

L'Europe continue d'avoir devant elle de formidables défis : elle doit ratifier la Constitution que ses dirigeants viennent de signer vendredi dernier, le 29 octobre, à Rome, et qui, si elle entre en vigueur, dotera les Vingt-Cinq de nouveaux outils pour poursuivre leur intégration. Elle doit réussir le nouvel élargissement historique qui a été réalisé le 1er mai : l'entrée de dix nouveaux Etats, qui porte les frontières de l'Union jusqu'à la Russie, donne une nouvelle dimension continentale à l'Union, mais va demander pour longtemps encore de gros efforts de tous, compte tenu des disparités économiques et des vécus politiques différents de part et d'autre de l'ancien rideau de fer, qui a coupé l'Europe en deux pendant cinquante ans.

La cassure que la politique américaine en Irak, sous la présidence de George W. Bush, a provoquée dans cette nouvelle Europe émergente, est en train petit à petit de se cicatriser. Les Européens réalisent tous les jours à quel point le terrorisme, le Proche-Orient, l'Irak, mais aussi à leur porte la stabilisation des Balkans, les obligent à développer des politiques communes. Mais cet épisode montre aussi à quel point l'Europe est liée à sa relation transatlantique et à l'influence que celle-ci continue d'avoir sur sa propre évolution.

"C'est une nouvelle étape qui commence à un moment très important pour le monde", a estimé mercredi matin 3 novembre le ministre français des affaires étrangères, Michel Barnier, invité sur RTL à commenter l'impact de cette élection américaine alors qu'on attendait le résultat final du dépouillement. "L'Europe est en train d'atteindre sa maturité institutionnelle. Les relations entre l'Union européenne et la fédération des Etats-Unis sont à un moment-clé", a-t-il dit, en insistant sur l'importance de rétablir la confiance des Américains dans le projet européen "parce que les Américains ne peuvent pas imaginer de construire, de diriger, d'animer le monde tout seuls".

L'ordre du jour du sommet européen, jeudi, prévoyait, outre l'Irak, une discussion sur la relance de la "stratégie de Lisbonne", c'est- à-dire sur les mesures à mettre en œuvre pour réussir le pari de donner à l'Europe les moyens de ne pas perdre pied face aux Etats-Unis et aux puissances émergentes d'Asie sur le plan économique et technologique. Vendredi, les chefs d'Etat se pencheront sur les moyens à mettre en œuvre pour parvenir à la ratification de la nouvelle Constitution qui va donner lieu, dans plus d'une dizaine de pays, à des référendums souvent difficiles. Sur toutes ces questions, l'issue de l'élection américaine aura aussi son influence.

Henri de Bresson

• ARTICLE PARU DANS L'EDITION DU 04.11.04

Posted by Francis Pisani at 9:53 AM

Leaning right

"America maybe devided, it always ends up leaning to the right, it seems," writes Corine Lennes, a correspondent who covers the elections for the French Le Monde.

She has her own blog on the Daily's website, and it is called--in English--"Big Picture."

Posted by Francis Pisani at 9:06 AM

November 2, 2004

France: Right and Left against Bush

Except for Le Pen the infamous extreme right politician and for Alain Madelin who fights for tax cuts and a shrinking state, most French politicians, from right and left, tend to prefer Kerry. Some of them, like the socialist Jack Lang, because they think he is a liberal, others, like the conservative ex member of government Roselyne Bachelot, because they expect he will show more consideration for the rest of the world.

The conservative Chirac, has been very careful not to show any preference.

Le Monde - Le "tout sauf Bush" domine à gauche comme à droite

Le "tout sauf Bush" domine à gauche comme à droite

LE MONDE | 01.11.04 | 13h36 • MIS A JOUR LE 01.11.04 | 14h17
S'ils avaient à se prononcer, mardi 2 novembre, lors de l'élection présidentielle américaine, les politiques français de tous bords voteraient majoritairement pour John Kerry. Plusieurs d'entre eux déplorent néanmoins les similitudes entre le candidat démocrate et le président sortant.

Si la france était l'Amérique, l'incertitude serait déjà levée : le duel qui oppose, mardi 2 novembre, le président républicain George W. Bush au sénateur démocrate John Kerry tournerait à l'avantage du second. La classe politique française a fait son choix ; elle préfère M. Kerry au président sortant. A droite comme à gauche, le "tout sauf Bush" semble de règle.
# Les rares soutiens de George W. Bush.

Pour le président du Front national (FN), Jean-Marie Le Pen, "tout le bruit fait autour de John Kerry en France, la sympathie dont il bénéficie de la part des milieux qui s'érigent en censeurs du Front national ne me portent pas à avoir beaucoup de sympathie pour le candidat démocrate". Favorable à la réélection du candidat républicain, M. Le Pen ne verse pourtant pas dans le "bushisme", à cause de l'Irak. Si "Hitler avait fait le quart de cela, il aurait été traîné au ban de la conscience universelle", avait estimé M. Le Pen, lors de l'intervention américaine à Bagdad.

Député (UMP) d'Ille-et-Vilaine, Alain Madelin a annoncé publiquement son soutien à Bush, arguant que "Kerry donnerait au monde le sentiment d'une Amérique affaiblie". Un de ses proches, le député (UMP) d'Indre-et-Loire Hervé Novelli, revendique lui aussi un vote de conviction. Représentant du courant libéral de l'UMP, il qualifie M. Bush de "plus proche de -ses- convictions politiques, sur la diminution de la fiscalité, le rôle de l'Etat, le poids des valeurs".
# John Kerry plébiscité à gauche comme à droite.

Ancienne ministre (UMP), Roselyne Bachelot "vote sans hésiter pour Kerry", en espérant "ne pas lui nuire" en le faisant apparaître comme "le candidat des Français". "Sa vision du monde et de la société américaine est plus ouverte, ajoute-t-elle. J'attends de Kerry une vision du monde multipolaire. Qu'il considère ses partenaires et ne les écrase pas. Qu'il change les rapports avec l'Irak comme avec le Proche-Orient."

Sur cette ligne se retrouve le député (UMP, Essonne) Nicolas Dupont-Aignan. "Bush n'a pas pris en compte la responsabilité mondiale des Etats-Unis dans sa politique, juge le chef de file des souverainistes de l'UMP. Or il y a les intérêts américains, mais aussi l'enjeu de la compréhension du monde." M. Kerry lui apparaît "plus sensible aux problèmes d'environnement", tandis que l'administration républicaine a refusé de signer le protocole de Kyoto visant à limiter la prolifération des gaz à effet de serre.

Président de l'UDF, François Bayrou s'avoue lui aussi "plus proche de Kerry". Il "porte une idée plus ouverte affirmant que les Etats-Unis ont besoin de partenaires et ne peuvent régner seuls", analyse-t-il. Du challenger démocrate, il attend également "une remise en ordre dans les finances des Etats-Unis pour limiter les déficits abyssaux qui font plonger le dollar et perturbent les équilibres internationaux".

"A Paris, on fait souvent la fine bouche sur Kerry, regrette Jack Lang, député (PS) du Pas-de-Calais. Moi je voterais contre Bush, mais aussi pour Kerry, et ce sans une seconde d'hésitation." Pour lui, ce sont "deux cultures américaines, deux visions de la société, deux conceptions de l'homme qui s'affrontent". Il avoue "ne pas connaître John Kerry personnellement", mais Bill Clinton, qu'il a rencontré en juillet, a certifié que c'était "un homme de gauche". Et de préciser : "S'il est élu, mon bonheur sera double avec l'éviction de ce fanatique borné, de ce pétro-président qu'est Bush, et la joie de retrouver avec Kerry une autre Amérique." " Tous mes amis en Amérique sont à fond pour Kerry, dit-il. Des gens comme Paul Auster, Salman Rushdie, Coppola ou Steven Spielberg, qui sont des vrais démocrates de gauche."
# Un choix par défaut.

Maurice Leroy, député (UDF) et président du conseil général d'Indre-et-Loire, se montre plus sceptique. "La différence entre Kerry et Bush a l'épaisseur du papier à cigarettes", juge-t-il. S'il était citoyen américain, le député (Verts) de Gironde, Noël Mamère, se sentirait "obligé d'aller voter Kerry, même en traînant des pieds". "Bush est dangereux pour son pays et pour le monde, ajoute-t-il. Et c'est faire œuvre de salubrité publique que de se débarrasser de son clan, le plus conservateur qu'ait jamais connu l'Amérique."

Le député (PS) de Paris Jean-Christophe Cambadélis se dit spontanément "100 % Kerry". Il s'agit pour lui d'un vote " anti-Bush, ou plutôt anti-système Bush", où se mêlent "l'OPA du monde des affaires sur son administration, la poussée des néoconservateurs, le poids des courants religieux". Mais son choix pour Kerry ne relève pas de l'adhésion : " Je suis socialiste et lui ne l'est pas !", résume-t-il. Henri Weber, député européen, proche de Laurent Fabius, est préoccupé par " la lame de fond réactionnaire" qui travaille les Etats-Unis. "On le voit avec le démantèlement de l'Etat-providence, dans le domaine des mœurs et du sociétal ; sur le plan international, aussi, avec le retour de la politique du bâton et l'emprise désormais spectaculaire du complexe militaro-industriel sur l'administration américaine", dit-il, craignant que "cette lame de fond, qui a totalement conditionné Bush, ne conditionne aussi Kerry".

Marie-George Buffet (PCF) estime, elle, que "la démocratie américaine n'autorise pas d'autre réel choix que de voter Kerry". A la LCR, Alain Krivine, l'un des porte-parole, et Christian Picquet, membre du bureau politique, se disent " bien contents de ne pas avoir à choisir". "Il faut battre Bush, bien sûr, dit M. Krivine, mais le drame c'est qu'entre les deux il n'y a pas de véritable choix de société."

Interrogés par Le Monde, plusieurs élus ont préféré taire leur "vote". Pour suivre l'exemple d'en haut ? Le président de la République, Jacques Chirac, s'est en effet bien gardé de faire connaître sa préférence.

Séquence France
• ARTICLE PARU DANS L'EDITION DU 02.11.04

Posted by Francis Pisani at 5:13 AM

October 25, 2004

The Franco-American duel continues...

With the onset of the looming elections, the race remains close between Kerry and Bush. According to the Courrier International, "Duel pour la Maison-Blanche - George Bush, économiste incompris," [Duel for the White House - George Bush, the misunderstood economist] the French are informed that perhaps Americans are not that ignorant after all, as USA Today proves John Kerry in the lead, though not by much. In a survey taken today having compared Kerry and Bush on issues of political economy, social issues including the environment, social security and Medicare, and the budget deficit, Kerry holds his own swing states, Kerry holds 48% of the public's favorable opinion, while Bush trails right behind with 45% of the public's vote.

Though the French continue to display bold antiamerican sentiment on issues concerning politics of the U.S. war on Iraq to even language changes in fast food, there is still 'hope' according to the International Herald Tribune in mending rough international ties. Alexandre Adler, a French Jew who holds his own as an avid advocate for pro-Americanism quotes Engels on this topic. He states, roughly translated, that if Engels was correct in calling antisemitism the socialism of imbecils, French anti-americanism is one politically correct version of antisemitism. He continues in saying that after World War II in France, it was no longer possible to speak against the Jews though many had plenty to say. However today, against the American, one can say almost anything at all.

Though upcoming elections bode essential in determining not only domestic policy in the U.S. but international policy as well, Americans will be crossing their fingers in hopes that art does not remain the sole indisputable tie between the Franco-American duel.

Courrier International (France) - "L’antiaméricanisme français est une version politiquement correcte de l’antisémitisme"

Courrier International (France) - Geroges Bush économiste imcompris

Posted by Stephanie Marie Lowe at 6:10 PM

More reasons for Europeans to follow US elections

Again, America is divided between conservatives and liberals. The first one supports George Bush and his decision of invading Iraq, the second agrees with Kerry that it’s a “disaster”. French newspaper Le Monde published a special US elections in its weekend edition, aiming to show the contrast between the two Americas.


Le débat américain

Again, America is divided between conservatives and liberals. The first one supports George Bush and his decision of invading Iraq, the second agrees with Kerry that it’s a “disaster”. French newspaper Le Monde published a special US elections in its weekend edition, aiming to show the contrast between the two Americas.
Yes, liberals are more tolerant, collectivists and internationals, conservatives are more nationalists, individualistic and morals but borders between the two Americas are not that clear as the roots of their differences go back in history, especially to the Lewinsky issue and to the last elections.
In America, sex is the heart of a debate between religious extremists and modernists. Death penalty is surprisingly absent but the Iraq war is the most important issue. Those who yesterday supported the war are today accusing the president to have exaggerated the real threat of WMD. The American political debate may seem so different from Europe’s, but its issues will undoubtedly be important in Europe’s future. The two candidates’ programs for Social Security, pensions, health care and the balance between taxes and State intervention are issues that Europeans follow with a great interest, because they are hot problems for them too.
Education is one other topic shared by both sides of the Atlantic. French people for example were pioneers in experiencing the Educational priority zones that Democrats are suggesting today.
Le Monde’s editorial sums up saying that future will definitely show that Europeans and Americans have more experiences to share than just in fighting terrorism.

Le débat américain

Posted by Najla Benmbarek at 12:58 AM

October 21, 2004

Conected periphery

This short story tells us that the Chinese bet on Kerry, while the Saudis stick to Bush, the Iranians are not committed and the Italian Defense minister would be more comfortable with the status quo. Written with wire dispatches, the story is balanced as it should be.

What matters is that it is published in Spain, and not here.

The deeper meaning is that people abroad don't only look at the US, even when the issue is the US elections. They look at there peers.

These elections matter because they happen at the traditional "center," but people start relating to them in a more networked manner and are conscious of their common feelings. Relationships in this globalized world are more complex than it appear, or that some would like them to be.


El País (Spain) - Los chinos apuestan por una victoria de Kerry

Los chinos apuestan por una victoria de Kerry

AGENCIAS - Pekín
EL PAÍS - Internacional - 21-10-2004

La campaña presidencial estadounidense se ha convertido en un acontecimiento mundial. En casi todos los países las reacciones se multiplican.

- ENCUESTA EN CHINA. Una encuesta del Diario del Pueblo, una publicación oficial del Estado chino, revela que una mayoría de los ciudadanos pronostica una victoria de John Kerry en las elecciones presidenciales norteamericanas. El 50,9% de los encuestados apuesta por Kerry, mientras que sólo el 15% espera una reelección del presidente Bush. Un 30% de los entrevistados asegura que no le importa quién gane.

- ARABIA SAUDÍ VOTA POR BUSH. En los cuatro años de mandato de Bush, las relaciones entre EE UU y Arabia Saudí han empeorado. Sin embargo, según fuentes diplomáticas, Riad prefiere una reelección del republicano a una victoria de su contrincante demócrata. "Kerry ha llevado las diferencias entre EE UU y Arabia Saudí a nuevos extremos", afirma Jamal Khashoggi, asesor del embajador saudí en Londres. Kerry ha criticado al Gobierno de Riad por su apoyo a terroristas palestinos y anima a buscar alternativas al petróleo saudí.

- IRÁN ASEGURA QUE NO TIENE PREFERENCIAS. En respuesta a informaciones aparecidas en la prensa de EE UU que decían que Teherán apoyaba a Kerry, un alto mando del Gobierno iraní, Hassan Rohani, aseguró ayer que su país no apoya a ninguno de los candidatos. Rohani criticó incluso a los demócratas. "No hemos visto nada positivo de su parte para esperar que lleguen al poder".

- UN MINISTRO ITALIANO CRITICA A KERRY. El ministro de Defensa italiano, Antonio Martino, dijo en una entrevista que, en caso de victoria de Kerry, no esperaba cambios en la política exterior de EE UU, pero que le preocupaba el hecho de que el demócrata cambiaba fácilmente de opinión.

Posted by Francis Pisani at 6:41 AM

October 15, 2004

Two scenarios for Chirac

French diplomats are getting ready to work with whoever becomes president. They know their counterpart in the administration, and they have been approaching Kerry's entourage, some of whom they have already worked with during the Clinton years. If Bush wins, the possible susbstitution of Colin Powell by an ideologue like Paul Wolfowitz is seen as very worisome.

The main objective is to mend the relationships between the two countries. France-bashing has done a lot of harm and French don't have a lot of people who know the U.S. well.

Most revealing is the fact that Le Monde has a first page story about a government that is working on two scenarios: a Bush second term or a Kerry victory.

Le Monde.fr : L'Elysée se met en ordre de marche pour l'après-2 novembre

L'Elysée se met en ordre de marche pour l'après-2 novembre
LE MONDE | 15.10.04 | 13h58
Sur quelles bases et avec quels interlocuteurs reconstruire une relation apaisée avec les Etats-Unis après l'élection présidentielle américaine ? Les responsables français travaillent leurs réseaux dans les camps démocrate et républicain et examinent de près l'entourage de John Kerry.

Quel que soit le candidat élu à la présidentielle américaine le 2 novembre, l'atmosphère des relations franco-américaines dépendra beaucoup des personnalités dont il s'entourera. Du côté républicain, "si ce sont les mêmes, nous commençons à bien les connaître et réciproquement", dit avec placidité un diplomate français aux avant-postes.

Mais si, par exemple, le conseiller diplomatique de Jacques Chirac, Maurice Gourdault Montagne, entretient avec Condoleezza Rice des contacts directs et fréquents, on peut imaginer que leurs conversations sont difficiles sur le fond. Il est clair à l'inverse qu'il serait de très mauvais augure pour la France de voir remplacer Colin Powell au secrétariat d'Etat par un Paul Wolfowitz, par exemple, ou toute autre personnalité qu'animerait soit l'idéologie, soit le dédain de l'Europe. Michel Barnier, comme son prédécesseur Dominique de Villepin, a eu avec Colin Powell des relations de travail très denses, souvent fructueuses, et "normales", au sens où ils parlaient un langage compréhensible pour l'autre, même quand ils étaient en désaccord.

Le risque d'incommunicabilité n'existe guère avec les démocrates, du moins avec ceux dont on cite les noms pour les plus hauts postes. John Kerry lui-même s'intéresse à la France, avec laquelle il a des liens personnels, et comme le dit un spécialiste des relations franco-américaines, "c'est de toute façon mieux qu'un Texan qui n'est jamais sorti des Etats-Unis avant d'accéder à la Maison Blanche".

Les anciens de l'équipe Clinton dont s'est entouré le candidat démocrate sont des personnalités plus ou moins bien disposées envers la France, mais qui connaissent l'Europe. Richard Holbrooke, ambassadeur des Etats-Unis à l'ONU sous Clinton, a eu des rapports compliqués avec la diplomatie française à l'époque des crises yougoslaves (même s'il a par la suite rendu hommage à l'action de Jacques Chirac). Il ne s'est pas privé plus récemment de critiquer la position de la France et de l'Allemagne à propos de l'Irak, et on n'est peut-être pas mécontent à Paris de voir faiblir, dans les pronostics, ses chances d'arriver au département d'Etat. Sandy Berger a meilleure cote en France ; il fut auprès de Clinton, en tant que conseiller pour la sécurité nationale, l'interlocuteur de Jean-David Levitte, à l'époque conseiller à l'Elysée et aujourd'hui ambassadeur de France à Washington. Le sénateur Joe Biden, dont le nom est aussi parfois cité pour le département d'Etat, est un vieux routier des relations internationales, bien connu des milieux dirigeants français, y compris à l'Elysée.

Au-delà de ces noms familiers, la diplomatie française a approché les "étoiles montantes": Rand Beers, qui est devenu le principal responsable des questions internationales auprès de John Kerry, ou Suzan Rice, que la rumeur américaine verrait bien - comme le précédent - incarner dans une administration démocrate le rôle que joue actuellement la Condoleezza du même nom.

L'ambassade de France a fait davantage, depuis un an, que ce travail classique de repérage et de contacts tous azimuts (dans les deux partis) avant une élection. Face à une campagne antifrançaise déchaînée, il fallait réagir, notamment en direction du Congrès américain. Certains parlementaires ont d'ailleurs estimé eux-mêmes que les choses allaient trop loin, tel Amo Houghton, un Républicain hostile à la guerre en Irak, qui a pris l'initiative, en 2003, de créer au Congrès un "French caucus". Il a trouvé du répondant à l'ambassade, prompte à diffuser explications et informations, à organiser des voyages d'études en France pour les collaborateurs de ces congressmen qui veulent en savoir plus. "Quatre-vingts députés et sénateurs, ainsi que leurs équipes sont aujourd'hui bien renseignés sur la France",ce qui évite la propagation des malentendus et des préjugés. L'ambassade a aussi créé un poste de "French congressional liaison officer", qui est sa courroie de transmission avec le Congrès.

"Nous travaillons auprès des deux chambres et auprès des deux partis", dit un des diplomates français en poste à Washington, en faisant remarquer que l'europhobie ou l'ignorance se rencontrent dans les deux camps quand on va au-delà des quelques personnalités très au fait des affaires du Vieux Continent. Il raconte, par exemple, que les parlementaires américains ont été très étonnés d'apprendre que les entreprises françaises représentent 600 000 emplois aux Etats-Unis, ou encore qu'ils ont montré un très vif intérêt pour les mesures que propose la France au plan international afin de lutter contre l'antisémitisme sur Internet.

La France a beaucoup à rattraper sur le plan de la communication et des échanges intellectuels dans le domaine politique. Elle n'a pas d'équivalent des "think tanks" américains qui alimentent les partis en matière grise ; elle a peu de jeunes chercheurs en sciences politiques tournés vers les Etats-Unis.

"Nous n'avons pas non plus, ou du moins pas assez,dit Guillaume Parmentier qui dirige à Paris le Centre France Etats-Unis (CFE), ce qu'ont, par exemple, les Allemands : des relais américains, des gens qui ont étudié la France sur des thèmes contemporains, et qui passent par les think tanks, les universités américaines ou l'administration". "L'Allemagne, ajoute-t-il, entretient avec les Etats-Unis dans tous les domaines un tissu de relations beaucoup plus dense, qui fait que, même quand ça ne va pas, ça ne produit pas le même effet."

Claire Tréan
• ARTICLE PARU DANS L'EDITION DU 16.10.04

Posted by Francis Pisani at 8:57 AM

October 14, 2004

Transnational civicism?

Netizens from anywhere in the world are invited by The Guardian (U.K.) to communicate with voters in Clark County, Ohio, a flat, and temperate place that "offers about as representative a cross-section of American life outside the big cities as it is possible to find in such a kaleidoscopic nation."

The idea is twofold. On one hand the result of the November 2nd presidential election will affect the lives of millions of people that have no say in it. On the other, political sympathies are very balanced in Clark County (Gore won in 2000 with 324 votes, about 1% of the total). A difference there could decide the outcome.

This is such an original enterprise that when he mentioned it today in E-Media Tidbits Steve Yelvington admitted that he does not know how to react. Is it a new example of Civic Journalism or a potential danger of foreign meddling in U.S. politics?

On balance, transnational civic meddling should prove less dangerous that its unilateral soldierly counterpart. Moreover, one can only rejoice when frustration triggers political creativity.


Guardian Unlimited (U.K.) - My fellow non-Americans ...

Posted by Francis Pisani at 7:47 PM

French media highlight benefits of coaching

So they needed three debates to finally be themselves: Bush, more comfortable, more aware of the statistics and the important issues faced a calm and determined Kerry, using short simple sentences. For the French daily Le Monde, the ultimate presidential debate showed the benefits of coaching for both candidates. Each one highlighted the ideological differences between a “leftist Kerry” and a Bush that “offers gifts to people who don’t need them”. Bush and Kerry tried to persuade their voters, especially among communities: Gays, Latinos, Black Americans or Muslims. Again, they disagreed on Iraq, on health care but also on abortion, immigration and homosexuality.
Still, once again, the winner of the race remains unknown, till November 2.

Un ultime débat intense a opposé MM. Bush et Kerry

Posted by Najla Benmbarek at 12:43 AM

October 12, 2004

From Swizerland: "Help is not on the Way"

According to the Senator, the big difference between the two candidates' plans for Iraq is that he will call the "allies" to the rescue. Pakistan or Russia might show up, Giussani argues, but neither Germany, nor France or any other member of the EU for that matter.

Kerry is promising something whose likelihood is very close to zero. Help is not on the way for Iraq. Europe will not rush to "share the burden," nor to significantly reduce the cost of the Mesopotamian adventure to American taxpayers.

The explanation is simple: European politicians are not suicidal. They might be, nevertheless, to a clear decoupling of the war in Iraq and the so called "war on terror."

A Bush victory would very liketly broaden the gap between the allies, but a Kerry victory would not necessarily translate in "boots on the ground". Talks would have to be started, and if the new President wants something out of them, he will have to be bold.

TomDispatch - Tomgram: Giussani, Help is not on the way

Bruno Giussani's site

Posted by Francis Pisani at 11:58 AM

October 11, 2004

The Guardian: "It's about the Middle East, stupid"

Britsh columnist Peter Preston criticizes in The Guardian the lack of debate about the Israeli-Palestinian conflict in the U.S. campaign. He points out that Iraq will not get better if the "road map" stays neglected. He also underlines that, during the secound debate between Mr. Bush and Mr. Kerry, none of the two candidates talked about Ken Bigley, the British citizen murdered only a few hours before.

"They didn't mention Ken Bigley, of course. He - like his two American companions - was gone, dead, brutally murdered and therefore unavailable to participate in Mr Bush's long but resolute struggle or Mr Kerry's more hopeful tomorrow.[...] Bush said he did what he thought was right and didn't much care if "these people", otherwise referred to as "these Europeans", got the hump. And anyway, Tony Blair was with him.

Take one Blair, one Berlusconi, plus a pinch of Poland and Oz, and you had the wonder of coalition, ridding the globe of a "unique threat".[...] But how do you even begin to add that dimension to your alliance when, time and again, Israel kicks away its foundations?

Forget the road map; forget any hope of a Palestinian state. Obfuscation is the name of Sharon's game, according to his gabbiest senior adviser, and Washington is trailing compliantly along behind. I won't deal with Arafat, Bush says proudly; but he won't deal with anybody else either."

The Guardian (UK) - Peter Preston's column : "It's all about middle east, stupid"

Posted by Pierre Langlais at 5:43 AM

Art against the President

Most intellectuals and artists support Senator John Kerry, explains El País. The Washington correspondent makes clear that there is no passion in this massive movement. Many of them preferred Howard Dean, but they adopted the "Anybody But Bush" motto.

Bo Derek and the fundamentalist Mel Gibson are among the very few who support George Bush. A group of 540 Texan artists even published a manifesto in the New York Times to make clear that all Texans were not behind the Republican candidate.

In a balanced manner, the article ends with a quote from a Bush spokesperson who doubts the impact of such a quasi unanimous movement and states that voters "don't want advice from artists on national security."

To gauge the importance of this article, one must not forget that intellectuals and artists' politican and social opinions mean more for Europeans than for most Americans.


El Pais (Spain) - El arte, contra el presidente

El arte, contra el presidente

La mayoría de intelectuales, músicos y actores apoyan al candidato demócrata

JAVIER DEL PINO - Washington
EL PAÍS - Internacional - 09-10-2004

Si alguien intenta hacer en Estados Unidos una separación ideológica de los intelectuales, actores, cantantes, artistas y gente de la farándula en general, el desequilibrio es de un calibre ridículamente abultado. Los demócratas gozan del favor político de los mejores actores de Hollywood, los pensadores más respetados, los economistas más prestigiosos y los artistas más relevantes. La candidatura de George W. Bush apenas cuenta con el apoyo explícito de Bo Derek, la Norma Duval del Partido Republicano. Los analistas intentan entender si la falta de apellidos famosos entre los apoyos a Bush son por vergüenza, por desidia o por simple inexistencia.

Citar sólo a Bo Dereck entre quienes públicamente han apoyado a Bush bordea la demagogia, pero no es del todo incierto. Entre los actores famosos, sólo el decrépito Tom Selleck y el ultraderechista Mel Gibson apoyan la candidatura a la reelección del presidente. En el terreno de la música, el grupo de bushistas se reduce a Kid Rock, ZZ Top, los Gatlin Brothers y varios músicos de country que pasearon sus hebillas y sus sombreros por la convención de Nueva York. Por si acaso alguien pudiera sugerir lo contrario, un grupo de 540 artistas de Tejas han firmado un manifiesto contra Bush -publicado en The New York Times- en el que piden a los lectores que no vayan a pensar que todos en ese Estado apoyan al actual presidente.

Históricamente, los candidatos demócratas siempre han contado en este país con el favor de intelectuales y artistas, en parte porque a los presidentes republicanos se les considera menos preocupados por la defensa de la libertad de expresión.

Hay excepciones, como Frank Sinatra, que años después de hacer campaña para John F. Kennedy acabó pidiendo el voto para Ronald Reagan, aunque más por corporativismo hollywoodiense que por ideales compartidos.

La situación actual no tiene concomitancia alguna con el macarthismo, pero algunos hacen lejanas comparaciones con ejemplos recientes que van desde la tendencia del Gobierno de Bush a considerar antipatriotas a quienes cuestionan la guerra en Irak hasta la desmedida reacción de las autoridades federales por el pezongate de Janet Jackson en televisión durante la retransmisión de la Superbowl de fútbol americano.

De igual modo, algunas maniobras recientes tienen aspecto de censura: Disney se negó a distribuir la película de Michael Moore porque aparentemente esa empresa necesita la reelección de Bush (y la de su hermano Jeb como gobernador de Florida) para conservar sabrosas exenciones fiscales; Robert Greenwald tuvo que regalar y distribuir por Internet su documental antiguerra Uncovered porque ninguna distribuidora quería arriesgarse a parecer poco patriótica. Hay múltiples ejemplos parecidos.

Desde el pop art hasta la alta cultura, desde el más pobre de los documentalistas hasta el mejor pagado de los directores de cine, todos están con John Kerry y todos parecen dispuestos a trabajar y perder dinero con tal de conseguir su llegada a la Casa Blanca.

El movimiento contra Bush comenzó mucho antes de que Kerry fuera escogido como candidato demócrata; de hecho, la mayor parte de los conocidos anti-Bush se arremolinaron más bien en torno al fallido Howard Dean. Paradójicamente, muchos entienden y asumen que Kerry no es su preferido, pero se ajustan un lema muy mencionado en este país: Anything but Bush, cualquier cosa antes que Bush. El músico Moby pide el voto para Kerry no porque le caiga especialmente bien este senador, sino porque "este país no puede sobrevivir otros cuatro años de Bush". De igual modo, el cineasta Michael Moore se ve inmerso en su propia contradicción ideológica: votante de Ralph Nader en el año 2000, hace ahora campaña activa a favor de Kerry a pesar de que reconoce públicamente que no le dará su voto por haber apoyado la invasión de Irak cuando se sometió al escrutinio del Capitolio.

Pero Moore trabaja para Kerry con un entusiasmo que nunca antes había logrado un candidato. Ha sacado ya en DVD su película Fahrenheit 9/11 y con ello ha renunciado a ingresos en taquilla, y quiere regalar los derechos de emisión en televisión a cambio de que alguna cadena ofrezca la película en los días anteriores a la votación del 2 de noviembre.

Bruce Springsteen ha cedido una buena parte de sus ingresos futuros al apoyar y actuar a favor de Kerry; sus seguidores republicanos reniegan ahora de este cantante y prometen no volver a sus conciertos. El grupo Green Day, uno de los que más venden en Estados Unidos, acaba de sacar un CD enteramente destinado a acabar con la carrera política de Bush. El título es revelador: American idiot.

En el terreno del arte, hubo una subasta reciente en Nueva York titulada Buy art, bye bye Bush, (Compra arte, adiós a Bush). Se subastaron desde esculturas donadas por Frank Gehry hasta obras de Roy Lichtenstein y Andy Warhol cedidas por coleccionistas privados que querían contribuir al esfuerzo contra el presidente actual.

Los manifiestos de escritores e intelectuales contra Bush son inacabables, como lo es el bolsillo del financiero George Soros, que ha llegado a mostrarse dispuesto a ceder su fortuna entera con tal de impedir la reelección del presidente.

Sin embargo, ningún analista político se atreve a valorar el impacto real de estos esfuerzos. ¿Ha conseguido algún voto Michael Moore con su película o los espectadores eran ya todos votantes anti-Bush? Según Kevin Madden, portavoz de la campaña de Bush, los votantes "no quieren consejos de artistas sobre seguridad nacional".

Posted by Francis Pisani at 1:12 AM

October 4, 2004

Republicans are dumbfound, but Rove is confident

Spain's daily newspaper of reference summarizes the campaign's moment with two ideas:

  • Excited by the polls which put their candidate ahead, Kerry's team "tries to jump from the international scene to the voters' pockets" and focuses on internal matters like jobs and health. They respond to the other camp's offensive by saying that "after losing the debate, Bush is lying."

  • Bush's people accept having lost the debate but don't understand why. Part of them are dumbfounded by the violence of the criticism. They try to stick to Irak and 9/11, "a date whose concept has brought huge profits for them."

    Karl Rove remains optimistic and believes that the Dems will not be able to capitalize on their debate victory more than they have been able to remain ahead after their convention.

    El País.es - Kerry sube en las encuestas y pone a Bush a la defensiva

    Kerry sube en las encuestas y pone a Bush a la defensiva

    El presidente trata de recuperar la iniciativa con el énfasis en los atentados del 11-S
    JAVIER DEL PINO - Washington
    EL PAÍS - Internacional - 04-10-2004

    Aunque los historiadores insisten en que son raras las ocasiones en las que un debate ha cambiado la tendencia electoral, el tono de las campañas de demócratas y republicanos refleja el impacto psicológico de los 90 minutos de enfrentamiento televisado. John Kerry da por ganado el duelo sobre política internacional e intenta trasladar ahora la batalla al terreno doméstico. Los estrategas de George W. Bush, que aceptan, aunque no entienden, la derrota en el debate, quieren regresar a la disputa sobre Irak para que el presidente haga lo que casi olvidó hacer el jueves: asociar la guerra con el 11-S. El equipo de Kerry ha sabido moverse desde el jueves por la noche para que la victoria de su candidato sea presentada como contundente, a lo que ha contribuido la primera encuesta amplia tras el debate: Newsweek da a Kerry 47 puntos frente a 45 de Bush en intención de voto. Su nueva campaña de anuncios en televisión lo establece como un hecho inapelable: "George Bush perdió el debate. Y ahora miente", dice el locutor en un anuncio que empezará a emitirse hoy en las principales cadenas. Kerry se negó a usar el verbo "mentir" durante el debate pese al esfuerzo del moderador por conseguir que lo pronunciase.

    La acusación hace referencia al principal argumento que emplean los republicanos para deslucir la actuación de Kerry en el debate. Bush habla ya en los mítines de la "doctrina Kerry", que establece, según su interpretación, la necesidad de consultar con todos los gobiernos del mundo cualquier acción en defensa de EE UU. Los demócratas tratan de explicar que esto no es demagogia, sino mentira, y recuerdan que Kerry también expresó en el debate su apoyo a la política de acciones preventivas.

    El equipo de Kerry, poseído por un inocultable sentimiento de excitación, intenta ahora saltar de la escena internacional al bolsillo del electorado. Kerry sentó las bases en el debate al acusar a Bush de favorecer a los ricos y a las grandes corporaciones. En los próximos días, el demócrata hablará fundamentalmente de empleo y sanidad. "Sabemos que hay mucha gente más preocupada por sus puestos de trabajo y por pagar su seguro médico que por lo que ocurre en el otro lado del planeta", dijo Joe Lockhart, consejero en la campaña demócrata.

    Al otro lado, los estrategas del equipo de Bush se dividen entre los que están sorprendidos por la pobre actuación de Bush y los que se declaran estupefactos por la contundencia de las críticas; reconocen que Bush no tuvo su mejor debate, pero no creen que fuera tan nocivo. Su objetivo ahora es tratar de borrar las impresiones del debate, y esperan conseguirlo desviando el foco de la micropolítica a la macrodoctrina, es decir, harán que el presidente no hable de la situación actual en Irak, sino de los "nuevos retos heredados del 11 de septiembre", una fecha cuyo concepto tiene para ellos una enorme rentabilidad política. En todo caso, el sentimiento en el cuartel republicano está lejos de la desesperación: "Me acuerdo del impulso que tuvieron durante su convención, y al final aquello quedó en una oportunidad perdida para ellos y ganada por nosotros", dijo ayer Kart Rove, cerebro político de Bush.

    Posted by Francis Pisani at 7:20 AM

    October 3, 2004

    "Round one to Kerry" for U.K press

    Almost every English newspapers studied, on saturday, the first debate between Senator Kerry and President Bush.

    They all declared Mr. Kerry victorious. They pointed out the President's "body language", "peeved and frustrated", whereas Mr. Kerry was "relaxed and a picture of patrician calm and ease", "sharp and at times eloquent"(Scotsman).

    They also insisted on the TV split screen, which showed "a sour-faced Mr Bush, scowling while he listened to his adversary" (The Guardian)

    However, Rupert Cornwell wrote in The Independant that "in Presidential debates, first impressions have often proved wrong" and Alec Russel pointed out in The Telegraph that "[Mr Bush] was clearly speaking more to the television audience than to his opponent, a tactic that may have lost him points in the debate analyses but in the long run may prove significant".

    Here are some british newspapers's headlines on saturday :

  • "Democrates claim first blood as eloquent Kerry rattles Bush" (Scotman)
  • "Kerry takes on Bush over Irak" (The Daily Telegraph)
  • "Kerry leaves Bush scowling" (The Guardian)
  • "Kerry gets under Bush's skin to edge debate" (The Independant)
  • "Kerry takes the first round on points in bloddbless match" (The Telegraph)

    The Guardian - U.S election 2004 : special report
    Scotsman - Democrates claim first blood as eloquent Kerry rattles Bush

    Posted by Pierre Langlais at 8:58 AM

    October 1, 2004

    Celebrating Kerry's victory

    Most readers of Le Monde, the French leading daily, will like the main article published on the debate. There is not much doubt for the correspondent that John Kerry won the debate by appearing presidential. He underlines the moderate tone of the contender, and the vigor of his attacks against the "colossal error" that he accuses the President of making by invading Irak.

    An article on "Spin Alley" nuances slightly the judgement. What we don't find yet is the notion that Kerry's debate victory might not have been sufficient to "knock-out" the incumbent as an american analyst has noted.

    Le Monde.fr : Devant les Américains, John Kerry franchit le premier obstacle

    Devant les Américains, John Kerry franchit le premier obstacle

    LE MONDE | 01.10.04 | 15h38
    Pour son premier débat télévisé avec George Bush, le candidat démocrate à l'élection présidentielle a développé de manière offensive son "plan" pour l'Irak et ses profonds désaccords avec le président sortant sur la politique étrangère et de sécurité.

    Coral Gables (Floride) de notre envoyé spécial

    George Bush et John Kerry ont débattu, pendant une heure et demie, jeudi 30 septembre, des décisions prises par le président américain après les attentats du 11 septembre 2001 et, principalement, de la guerre en Irak. Le candidat démocrate a accusé son adversaire d'avoir commis "une colossale erreur de jugement" quand il a décidé d'engager les hostilités contre Saddam Hussein, plutôt que de se concentrer sur la lutte contre le terrorisme et contre Oussama Ben Laden, en Afghanistan. M. Bush a répondu que la menace représentée par Saddam Hussein était réelle et que "l'Irak est une partie centrale de la guerre contre le terrorisme".

    Organisé à l'université de Miami, dont le campus est situé à Coral Gables, le débat a eu lieu devant une centaine d'étudiants et devant les invités des deux candidats. Il a été animé par Jim Lehrer, journaliste à la chaîne de télévision publique PBS, et suivi sur place par 2 500 journalistes.

    TON MODÉRÉ

    Le sénateur du Massachusetts a employé un ton modéré, mais il a critiqué rigoureusement la politique de M. Bush, qui a été contraint de se justifier. Le président sortant a laissé paraître son agacement. Il a riposté en reprochant à M. Kerry, à plusieurs reprises, d'avoir décrit la guerre d'Irak comme "la mauvaise guerre, au mauvais endroit, au mauvais moment". Selon M. Bush, un tel propos ne peut avoir que des effets négatifs sur les Irakiens, sur les troupes engagées en Irak et sur les alliés des Etats-Unis. Comment les convaincre de venir aider les Etats-Unis dans une guerre que l'on présente comme "de diversion" ? M. Kerry a expliqué que le choix de faire la guerre en Irak avait eu pour conséquence de délaisser l'Afghanistan. Non seulement Ben Laden n'a pas été capturé, a-t-il dit, mais l'Afghanistan est redevenu le principal producteur mondial d'opium, les élections y ont été reportées trois fois, et plus de soldats américains y ont été tués en 2003 qu'en 2002.

    Le propos du candidat démocrate a porté surtout sur l'Irak. "Nous aurions pu continuer les inspections", a-t-il dit en se référant au processus mis en place par la résolution que le Conseil de sécurité de l'ONU avait adoptée, à l'unanimité, en novembre 2002. M. Bush a mis cette confiance dans les procédures de l'ONU au compte d'une "mentalité d'avant le 11-Septembre". Selon lui, si les Etats-Unis n'étaient pas passés à l'action contre Saddam Hussein, alors qu'il "n'avait aucune intention de désarmer", le dictateur irakien en aurait été renforcé, et la menace qu'il représentait aurait été plus grande. "Le monde est plus sûr sans Saddam Hussein", a répété M. Bush.

    ÂPRES DISCUSSIONS

    L'argument selon lequel l'Irak est, de toute façon, aujourd'hui, le front central de la "guerre contre le terrorisme" a été très âprement discuté. "L'Irak n'était même pas près du centre de la guerre contre le terrorisme avant que le président ne l'envahisse", a dit M. Kerry. Pour le sénateur du Massachusetts, c'est la guerre qui a fait de l'Irak un terrain d'action du terrorisme. Il a rappelé qu'aucun lien n'a été démontré entre Saddam Hussein et les attentats de New York et Washington. En revanche, aujourd'hui, le chef du gouvernement intérimaire, Iyad Allaoui, dit lui-même que "les terroristes affluent en Irak". "S'ils affluent en Irak, c'est bien parce qu'ils pensent que ce qui se passe dans ce pays aura de lourdes conséquences pour eux", a objecté M. Bush.

    Le président sortant n'a pas contesté l'absence des armes de destruction massive, qu'il avait accusé l'Irak de détenir. Il n'a pas repris non plus l'affirmation selon laquelle Saddam Hussein entretenait des relations avec Al-Qaida. Il s'est borné à parler, en termes généraux, de la défense de l'Amérique et de la contribution qu'un Irak libre pourra apporter à la stabilité du Proche-Orient, à la sécurité d'Israël et à celle des Etats-Unis. Il paraissait surpris par les critiques de son opposant, comme si des semaines de campagne, avec ses partisans pour seuls interlocuteurs, lui avaient fait perdre la notion des objections qui pouvaient être faites à sa politique. Ainsi a-t-il présenté la guerre d'Irak comme la réponse au fait que l'Amérique avait été "attaquée". "Pas par l'Irak", a souligné M. Kerry, pour qui faire porter sur l'Irak la riposte aux attentats du 11-Septembre se compare à ce qu'aurait fait Franklin Roosevelt s'il avait décidé de répondre à l'agression de Pearl Harbor en affrontant non pas le Japon, mais le Mexique.

    CRITIQUES VARIÉES

    Les critiques du candidat démocrate n'ont pas porté seulement sur la guerre d'Irak ou sur la lutte contre Al-Qaida. Il a mis en question de façon générale la protection des Etats-Unis contre le terrorisme, en expliquant que les baisses d'impôts et l'argent dépensé en Irak ont empêché de financer comme il l'aurait fallu la sécurité du territoire. Il a insisté surtout sur les dangers de la prolifération nucléaire, en accusant M. Bush d'avoir adopté face à la Corée du Nord une politique qui a permis à ce pays de fabriquer plusieurs bombes atomiques. Il a dénoncé l'incapacité du gouvernement Bush à entrer assez tôt dans une stratégie commune avec les Européens, pour faire pression sur l'Iran. Il s'est indigné de l'insuffisance des crédits consacrés à l'élimination des charges nucléaires de l'ex-Union soviétique, dont la dissémination représente une menace grave. M. Bush a répondu en affirmant notamment qu'accepter le dialogue bilatéral réclamé par le dirigeant nord-coréen, Kim Jong-il, ferait le jeu de celui-ci.

    Le président a défendu aussi sa ligne d'action vis-à-vis de la Russie, en rappelant qu'il avait critiqué publiquement les décisions prises par Vladimir Poutine après le massacre de Beslan pour renforcer son pouvoir. Il a ajouté toutefois que le président russe "est un allié fort dans la lutte contre le terrorisme" et qu'il a toujours, personnellement, "une bonne relation avec Vladimir".

    M. Bush a résumé son propos, à la fin du débat, en répétant qu'il ne remettra jamais "la sécurité de l'Amérique entre les mains des dirigeants d'autres pays". C'est l'un des deux thèmes de ses attaques contre M. Kerry, l'autre étant l'accusation d'"inconstance", qu'il a énoncée plusieurs fois. Le sénateur du Massachusetts a répété, de son côté, que, président, il saura défendre les Etats-Unis comme il l'a fait en s'engageant pour combattre au Vietnam quand il était étudiant. "L'avenir appartient à la liberté, pas à la peur", a-t-il conclu, en une claire allusion au style de la campagne républicaine.

    Patrick Jarreau
    • ARTICLE PARU DANS L'EDITION DU 02.10.04

    Posted by Francis Pisani at 10:15 AM

    September 28, 2004

    A Civics Lesson for Germans

    What do you do if you’re interested in U.S. politics, but didn’t have the (dubious) benefit of a high school civics class? If you read German, you can check out Der Spiegel’s “Background” section, part of the magazine's U.S. election coverage.

    It’s generally good, but there are a few curiosities that might cause confusion among American readers:

    1. The Republicans are the party of Lincoln and Watergate, while the Democrats are associated with social programs and the Kennedys. Watergate doesn’t come up much in national presidential elections these days, but then neither does Monica Lewinsky.
    2. The President is a kind of replacement monarch, who the founding fathers modeled on the English monarch of the 18th century but in a republican framework. Really? The basis for this assertion are the numerous over-the-top formal events staged at the White House every year.
    3. Television plays a particularly big role in convincing voters. TV-spots try to reach voters across the country. Except in this election, that is.

    What’s missing? For one, the judicial branch isn’t mentioned. Odd considering that the last election was decided by the U.S. Supreme Court. There’s also no mention of the President’s role as Commander of U.S. forces or limits on this power through the purse strings of Congress. But it's a start.

    Der Spiegel (Germany) -- Amerika waehlt: Hintergrund

    Posted by Lauren Hertel at 12:24 PM

    September 23, 2004

    "European Dream" and European realities

    For those of us who are interested in what the Rest of the World (ROW) says and thinks, but only read English, the British Open Democracy is always a good place to visit.

    The most recent debate of its series "My America: Letters to Americans" confronts Petr Mach, a Czech Eurosceptic, and presidential adviser, who says that there is much less freedom in Europe than in the US, and Jeremy Rifkin. Author of "The European Dream," Rifkin praises Europe's quality of life.

    A quote from Petr Mach: "What you admire about Europe are policies influenced by intellectuals and bureaucrats rather than ordinary citizens. As a consequence, what you admire about Europe is its lack of freedom."

    And a quote from Jeremy Rifkin: "The point, however, is not whether the Europeans are living up to their dream. We Americans, after all, have never fully lived up to our dream. Rather, what’s important is that Europe has articulated a new vision for the future that differs from our own in fundamental ways."

    Enjoy.

    Open Democracy - America and Europe

    Posted by Francis Pisani at 9:56 PM

    September 22, 2004

    From Spain: Bush = Sharon = Putin

    Seen from afar, the first reactions of those who try to make sense of the current campaign is to accept that it is dominated by fiction. This is, after all the only way to understand how the privileged scion of a powerful dynasty who evaded Vietnam can present a real war hero as a "girlie-man" and a danger to their country.

    For the author of this Op-ed piece published in El País, the main Spanish newspaper, Bush is likely to win. His unconvincing economic achievements, the Iraq quagmire, and the fact that nobody seems more pleased by his presidency than Bin Laden himself do not matter so much as the fear of terrorism.

    "Terrorists have strengthened the American extreme right more than the communists did in the hottest moments of the cold war," writes the columnist. The US is not the only place in which this happens. Sharon, and more recently Putin, are benefiting from and taking advantage of the same trend.

    The three of them show an "almost irrational agressiveness" in front of problems that strength alone won't solve. Confronted with "salvage violence," democracies tend to "abdicate their reason."

    Too bad if Spain's reaction after 3/11 might just be an anomaly.

    El País - Estados Unidos, Europa y el mundo ante el terror

    Estados Unidos, Europa y el mundo ante el terror

    Gabriel Tortella es catedrático de Historia Económica en la Universidad de Alcalá

    EL PAÍS - Opinión - 22-09-2004

    Como decía un columnista recientemente en el The New York Times: "Sólo en un año electoral dominado por la ficción puede un mariquita (sissy), que se valió de la influencia de su papá para no ir a Vietnam, describir a un verdadero héroe como un nenaza (girlie-man)". Naturalmente, el mariquita es el presidente Bush y el héroe, el senador Kerry. Por supuesto, en tiempo de elecciones se ven y se oyen cosas muy raras en todas las latitudes, pero los fenómenos que ocurren últimamente en Estados Unidos son especialmente aberrantes.
    Las últimas elecciones norteamericanas (noviembre de 2002), que se saldaron con un sonado triunfo de los republicanos, fueron notables por varios motivos. En primer lugar, porque no es frecuente que el partido presidencial avance en los comicios intermedios. En segundo lugar, porque la economía de Estados Unidos iba mal: la Bolsa caía, el dólar bajaba, el déficit presupuestario empezaba ya a parecer amenazador, el paro aumentaba, y la confianza de empresarios y consumidores disminuía. En tercer lugar, porque el programa de Bush resultaba mucho más extremista, partidista, intransigente y reaccionario de lo que durante la campaña hizo creer con aquello del "conservadurismo compasivo". Como dijo Clinton, tal eslogan fue una buena muestra de habilidad política, combinando la realidad con la retórica: luego se vio que lo de la compasión era retórica, lo del conservadurismo, realidad. Y en cuarto lugar, porque Bush es un político tosco, de escasas dotes dialécticas, incapaz de dialogar con la prensa o con el Congreso. A todo ello se añade el hecho anómalo y bien conocido de que su victoria en las elecciones de 2000 no sólo fuera una derrota numérica en las urnas, sino que además pareciera amañada por una Corte Suprema que votó más con arreglo a sus convicciones (o conveniencias) políticas que al derecho. A pesar de todos estos factores, que hubieran permitido pensar que la presidencia del segundo Bush era un fenómeno pasajero, el partido republicano obtuvo una victoria sonada en los últimos comicios, y esta victoria se le atribuyó en gran parte al propio Bush.
    Y, lo que es más notable, los republicanos, con Bush al frente, llevan camino de repetir su éxito de hace dos años, cuando los hechos objetivos inclinarían a pensar que en buena lógica debieran perder. En efecto, las cosas desde 2002 no han hecho sino empeorar. Todas las predicciones de los enemigos de Bush se han cumplido. La invasión de Irak ha sido un fracaso y ha puesto a los Estados Unidos en un callejón sin salida: o se convierte en una potencia ocupante durante muchos años, o se va de Irak con el rabo entre las piernas y dejando tras de sí una situación de guerra civil. Todas las justificaciones que se dieron para la invasión (armas de destrucción masiva, conexión del régimen de Sadam con Al Qaeda, restauración de la democracia iraquí) han resultado falsas, fruto de la mendacidad o, en el mejor, aunque poco probable, de los casos, de la más escandalosa incompetencia. El terrorismo internacional, lejos de disminuir, ha aumentado, porque la invasión ha confirmado a los ojos de millones de musulmanes desesperados que Occidente es una potencia imperialista enemiga del islam. Hace dos años, antes de la invasión, circulaban por Estados Unidos unos carteles con Bin Laden en actitud de Tío Sam diciendo: "Quiero que invadas Irak". El otro día una viñeta en el Herald Tribune pintaba al mismo Bin Laden aplaudiendo en la convención republicana y gritando: "¡Cuatro años más!". Por otra parte, la economía no ha mejorado mucho en estos dos años, el precio del petróleo se ha disparado, y Bush es uno de los pocos presidentes durante cuyo mandato aumentó el desempleo. Y, sin embargo, encabeza las encuestas.
    Naturalmente, todas estas cosas raras se explican no sólo porque este año electoral norteamericano esté dominado por la ficción. Lo más grave es que está dominado por el miedo y por la histeria, y que a una parte sustancial del público norteamericano, que se siente amenazado, le parece bien que su país agreda ciegamente a un tercero, aunque éste no haya participado en el ataque a las Torres Gemelas. En resumidas cuentas, los terroristas han reforzado a la derecha norteamericana aún más que lo hicieran los comunistas en los momentos álgidos de la guerra fría. Sociológica e ideológicamente, la derecha norteamericana se había batido en retirada desde la victoria de Clinton en 1992 hasta el ataque de Bin Laden. Desde aquel 11 de septiembre el escenario ha cambiado totalmente. Ahora son los demócratas los que están en retirada y la derecha republicana la que puede monopolizar el poder por mucho tiempo. La verdad es que, si a Bin Laden le benefician cuatro años más de Bush, a Bush le benefician cuatro años más de Bin Laden.
    El caso de Estados Unidos, aunque el más importante, no es aislado. En Israel ocurrió lo mismo en 2001: si Bin Laden ha reforzado a Bush en el poder, Arafat colocó allí a Sharon tras el fracaso de las negociaciones de Camp David, con su apoyo más o menos explícito a la Intifada y los atentados. También en Israel la mentalidad de sitio ha reforzado a la extrema derecha: hoy Sharon está firmemente asentado en el poder, y su único rival serio es Benjamín Netanyahu, de su mismo partido y más a la derecha todavía. Y aún tenemos un tercer ejemplo de este mismo fenómeno: en Rusia, la postura belicosa e irreductible de Putin se ha visto reforzada por el conflicto de Chechenia. A pesar de las críticas tras la matanza de Beslán, con su acompañamiento de mentiras, incompetencia y brutalidad por parte de Moscú, el Gobierno de Putin saldrá fortalecido, y no sólo por la inhumana crueldad de los terroristas, sino por el reflejo defensivo y nacionalista de los rusos. Lo que tienen de común Bush, Sharon y Putin es que su postura, más que de firmeza, es de agresividad casi irracional. En ninguno de los tres casos parece que la fuerza bruta vaya a resolver nada a largo plazo. Sin embargo, encuentran apoyo emocional en un electorado atemorizado y hostigado por un enemigo que es a la vez exterior e interior: el terrorismo. Ante la violencia salvaje de los terroristas los pueblos democráticos abdican de su raciocinio y responden visceralmente votando a mandatarios militaristas y reaccionarios aunque les metan en un callejón sin salida.
    Este reforzamiento de la extrema derecha en los países democráticos, aún incipiente, lleva camino de acentuarse, aunque Europa a primera vista parece algo diferente. Aquí el recuerdo del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial frenan la xenofobia y la agresividad. Incluso en la atípica España la reacción el pasado marzo fue a la inversa. Pero no es probable que el ejemplo español marque tendencia. Al contrario, si el terror internacional continúa, el giro a la extrema derecha puede tener lugar en Europa también, como ha amagado ya en Francia, Austria, Dinamarca y Holanda, aunque aquí, sin embargo, el giro conservador será más defensivo que ofensivo.
    No es nada probable que cese el terrorismo internacional; lleva muchos años haciéndose sentir, y las agresiones son cada vez más graves y frecuentes. Las causas subyacentes no llevan visos de desaparecer. Las campañas rusas, las incursiones y represalias israelíes, la intervención en Afganistán, no han hecho sino acrecentar el odio que despierta Occidente. La invasión de Irak puede haber aumentado el prestigio de Bush en Estados Unidos, pero ha exacerbado el deseo de venganza y ha actuado como banderín de enganche en el mundo islámico. Bin Laden, los rebeldes chechenos, los terroristas palestinos, son los héroes de millones de musulmanes. El terrorismo seguirá en aumento y ello volverá a reforzar a los partidos belicistas en los países democráticos.
    Es difícil imaginar cómo pueda ponerse fin a la espiral de violencia y polarización internacional que se avecina. La inestabilidad social y política del Tercer Mundo aumenta año a año a medida que el crecimiento demográfico hunde a miles de millones en la miseria. La desigualdad internacional aumenta, y no hay programa de ayuda que pueda hacer frente a una marea humana que no tiene precedentes históricos. El resentimiento que la desigualdad provoca es el mejor caldo de cultivo para el terrorismo. Sin un replanteamiento radical y racional de los problemas económicos y sociales del planeta, las perspectivas del siglo XXI son muy sombrías.

    Posted by Francis Pisani at 11:20 AM

    September 21, 2004

    It's terrorism, stupid!

    In Germany this week, national media continued to attempt to explain to readers why national security may be more important to U.S. voters than the quagmire in Iraq.

    The conservative paper “Die Welt” focused on Kerry speech's at New York University, in which he offered a plan to bring peace to Iraq. The lead was: “Just six weeks before the election, U.S. President George W. Bush is coming under increasing pressure because of the dramatic situation in Iraq. After leading Republicans accused the President of “incompetence,” his opponent John Kerry also went on the offensive.” While that “increasing pressure” looks weaker from this side of the Atlantic, most Germans seem to see it as the most important issue in the election. On a lighter note, the paper ran the results of a New York Times study showing that American voters don’t vote for politicians with facial hair. Perhaps they are hedging their bets in case Bush wins—it was the grooming, not the war!
    Kerry speech at NYU (German)
    Presidential facial hair (German)
    Presidential facial hair (New York Times)

    Meanwhile, the weekly magazine “Der Spiegel” carried a column entitled “It’s terrorism, stupid!”. Part of a weekly series that analyzes Bush’s chances for reelection, Georg Mascolo wrote from Washington that the Bush camp’s rhetoric around 9/11 and continuing national security issues could undermine Kerry’s bid for the presidency. He focused in particular on Cheney, saying the best way to understand how Bush plans to win reelection is to listen to his hardliner Vice President. To try and explain to Germans, 49% of whom think the U.S. is overreacting to terrorism according to a March Pew report, Mascolo didn’t mince words: “[Cheney] could also just say: Elect Kerry and you will all die.”
    "It's Terrorism, Stupid!"
    Pew report

    Posted by Lauren Hertel at 4:16 PM

    September 15, 2004

    French learn about Kerry's difficult situation

    A recent trip to Mexico and many conversations with friends from different countries led me to realize that for many people outside the US Bush is so "bad" that he cannot win. That's not, obviously, what a balanced political analysis is telling us at this point. Tempted to please their readership while reporting on the real world, media walk a fine line. One can find stories trying to explain the complexity of the situation but they are still scarce and tend not to be well positioned. This is obviously changing as this story on Kerry's difficulties announced on first page reveals.

    Le Monde - John Kerry est en mauvaise posture dans la course présidentielle

    John Kerry est en mauvaise posture dans la course présidentielle
    LE MONDE | 15.09.04 | 13h46 • MIS A JOUR LE 15.09.04 | 16h09
    Le candidat démocrate pour le scrutin présidentiel du 2 novembre, John Kerry, a tenté de relancer sa campagne, mardi 14 septembre, dans l'Ohio. Cet Etat, victime de la récession de 2001-2002, jouera un rôle-clé dans l'accession à la Maison Blanche. Devancé depuis deux semaines par George Bush dans les sondages, John Kerry a tourné le dos aux querelles sur son propre passé militaire, au Vietnam, et celui du président sortant, resté au pays dans les rangs de la Garde nationale. Plus agressif qu'au début de sa campagne, il peine cependant à opposer au discours républicain sur les "valeurs" fondamentales un programme économique et social répondant aux inquiétudes des électeurs. Même dans son propre camp, des critiques sur son manque de popularité deviennent de plus en plus audibles.

    Toledo (Ohio) de notre envoyé spécial

    De retour dans l'Ohio, l'Etat le plus disputé de la campagne présidentielle américaine, John Kerry a exposé, mardi 14 septembre, son plan pour réduire le prix de l'assurance-maladie, afin de la rendre accessible à tous. Concentré, attentif aux questions qui lui étaient posées, combatif, le candidat démocrate n'a pas paru affecté par les sondages qui confirment, jour après jour, l'avance acquise par George Bush dans les intentions de vote.

    C'était la quatrième visite de M. Kerry à Toledo, une ville industrielle de 300 000 habitants, sur le lac Erié, et une place forte démocrate, adossée à des comtés ruraux à dominante républicaine. Dans un faubourg, nommé le Village polonais, où des pancartes précisent que "les Américains hongrois" votent aussi pour lui, le candidat démocrate est arrivé ponctuellement, à 15 heures, pour une rencontre de presque une heure et demie avec environ huit cents personnes de tous âges. Le public lui a fait un accueil chaleureux et lui a manifesté un appui croissant au cours de la réunion.

    "Il est tel qu'il paraît", disait Claudia Brown, chef d'une petite entreprise de produits surgelés. "Il sait de quoi il parle. Il dit les choses comme elles sont. Son plan, il est évident qu'il y réfléchit depuis longtemps et qu'il y a travaillé lui-même", ajoutait-elle. Jack Ries, un agent d'assurances, était confiant. "Je n'ai pas de doute à son sujet, expliquait-il. C'est un type sérieux, solide. Il lui arrive de changer d'avis. Cela prouve qu'il est intelligent." Un autre participant à la réunion disait que John Kerry "est le candidat dont - les démocrates - ont besoin aujourd'hui", celui qui correspond le mieux aux attentes des Américains, mais que la difficulté est d'arriver à le faire savoir.

    Un intervenant, s'adressant au sénateur du Massachusetts, l'a félicité pour ses propos, puis a ajouté que "les médias doivent porter le message de Kerry". Plusieurs personnes se sont tournées, alors, vers les journalistes et les caméras, au fond de la salle, en scandant : "Kerry ! Kerry !" Ni les responsables démocrates, ni les observateurs les plus critiques n'accusent les médias de parti pris anti-Kerry.

    "FAUSSES AFFIRMATIONS"

    En général, ce sont plutôt les républicains qui accusent les grands journaux et les principales chaînes de télévision - à l'exception de Fox News - d'être "biaisés". Ainsi, la campagne Bush a dénoncé, mardi, les "fausses affirmations" d'un article du Washington Post, chiffrant à 3 000 milliards de dollars les baisses d'impôts et les dépenses promises par le président pour un nouveau mandat et observant qu'aucune d'entre elles ne figure dans le budget qu'il a soumis au Congrès pour l'année fiscale 2005. Cependant, si les médias ne sont pas hostiles à M. Kerry, ils n'en reflètent pas moins, depuis trois semaines, l'efficacité de la stratégie républicaine, qui est parvenue à faire, de la crédibilité du candidat démocrate le sujet principal de la campagne.

    Fin juillet, à Boston, M. Kerry avait voulu éviter que la convention démocrate ne soit perçue comme un festival d'attaques contre le président sortant. A présent, M. Kerry se montre plus agressif. A Toledo, il a commencé par reprocher à M. Bush la "décision désastreuse qu'il a prise au sujet de l'Irak", celle "d'y aller seul" et "d'ignorer les avertissements - venus du Sénat - sur l'absence de plan pour la paix". "Maintenant, a-t-il continué, il glisse sur l'Irak comme si tout allait bien. Mais la vérité est que la situation n'est pas meilleure, elle est pire. Plus de mille Américains ont été tués. L'instabilité augmente. La violence s'étend. L'extrémisme croît."

    Exposé aux critiques de ceux qui lui reprochent d'avoir voté, au Sénat, en octobre 2002, la résolution autorisant M. Bush à employer la force contre Saddam Hussein, M. Kerry peine à trouver le point d'équilibre entre son opposition au président sortant et la cohérence de ses propres choix. Une série d'enquêtes de l'institut Gallup, dans quatre Etats-clés, dont l'Ohio, montre qu'aux yeux des électeurs qui ont décidé de voter pour M. Kerry, l'Irak est une question aussi importante que l'économie et l'assurance-maladie. En revanche, le terrorisme vient loin derrière, dans leurs sujets de préoccupation, alors que c'est une priorité écrasant toutes les autres chez les électeurs de M. Bush.

    Les électeurs qui ne se définissent ni comme démocrates, ni comme républicains, et que M. Kerry cherche à attirer, donnent moins d'importance que les républicains au terrorisme, mais le placent, néanmoins, avant l'Irak dans leurs préoccupations. La difficulté, pour le candidat démocrate, est de tenir, au sujet de l'Irak, un langage suffisamment critique, mais qui ne puisse le faire accuser de mollesse face au danger terroriste.

    Le deuxième reproche adressé à M. Kerry est d'avoir trop mis en avant son passé militaire. En voulant empêcher M. Bush de se prévaloir, contre lui, de son expérience de la "guerre contre le terrorisme", le sénateur a ouvert la porte à d'obscures disputes sur des faits datant de trente-cinq ans, tandis que les problèmes qui intéressent les Américains aujourd'hui sont passés au second plan. Le candidat démocrate et son équipe ont décidé de ne plus parler ni des combats auxquels a participé M. Kerry, ni de ceux qu'a évités M. Bush.

    Patrick Jarreau

    George Bush se détache dans les sondages

    A l'échelle nationale, les derniers sondages sur les intentions de vote au scrutin présidentiel du 2 novembre donnent tous une nette avance à George Bush. Le sondage Gallup, réalisé dans la première semaine de septembre, crédite le président sortant de 52 %, avec sept points d'avance sur John Kerry, 45 %. L'ultime sondage du Washington Post corrobore l'avance acquise par George Bush depuis la tenue de la convention républicaine à New York, du 30 août au 3 septembre. Il crédite l'actuel président de 50 %, six points devant le candidat démocrate, avec 44 %.

    L'écart varie en fonction des thèmes de campagne. Il est le plus large, quand les futurs électeurs sont interrogés sur la "sécurité nationale", la lutte contre le terrorisme et la conduite de la guerre en Irak. Lors du dernier sondage Washington Post-ABC News, à la question de savoir "qui ferait un meilleur travail pour gérer la crise en Irak", 53 % de l'échantillon représentatif nomment George Bush, alors qu'ils ne sont que 37 % à croire aux capacités de commandant en chef de John Kerry.
    • ARTICLE PARU DANS L'EDITION DU 16.09.04

    Posted by Francis Pisani at 10:34 AM